Iron Man – Kieron Gillen y Greg Land

QUÉ: El primer número de la nueva colección de Iron Man. Si no he perdido la cuenta, es la quinta vez que le hacen un ‘reset’ a la colección del Hombre de Hierro.

CÓMO: Marvel ha decidido darle un meneo a todas sus series y lo ha hecho en plan intercambio de parejas. El dibujante que lo hizo bien aquí lo pongo allí; aquel guionista al que se le daban tan bien los mutantes a lo mejor sabe escribir sobre dioses nórdicos. A esta movida le ha puesto un nombre, Marvel Now!

CUÁNTO: 3,99 dólares americanos por 24 páginas a color. Sale el rayo repulsor a 34 centavos.

DÓNDE: Con un ruso blanco y una rubia, en la terraza de un hotel de lujo. Tony Stark way of life.

POR QUÉ: DC hizo borrón y cuenta nueva hace algo más de un año con todas sus series. Lanzó al mercado 52 colecciones nuevas y podríamos decir que el experimento ha tenido éxito. Por lo menos, desde el punto de vista empresarial. ¿Venden más los tebeos de DC ahora que antes del relanzamiento? Sí. ¿Son mejores los tebeos de la DC actual que los de hace dos años? En general, no. Hay series que han mejorado, series que han empeorado y otras que mejor no toquéis ni con un palo. Pero toda la línea editorial recibe mucha más atención de la que recibía antes, y se vende más.

Todo este rollo sobre DC en una reseña sobre Marvel me sirve para afirmar que lo que ha hecho la Casa de las Ideas no es un ‘reboot’ de la continuidad como el que ha hecho la competencia, pero en el fondo es lo mismo. Algo menos traumático para el lector, pero con el mismo objetivo en mente: llamar la atención de los medios, que el lector habitual se entretenga unos meses con los cambios para que no se marche aburrido y, si es posible, arañar unos centenares de lectores. A estas alturas no creo que nadie, en ninguna editorial, crea que con este tipo de maniobras vayan encontrar un filón y volver a vender millones de ejemplares. Pero si lo agitas todo un poco quizá consigas que los mismos que te compraban hasta ahora siete tebeos al mes pasen a comprarte diez.

A Kieron Gillen y Greg Land los teníamos hasta ahora en ‘Uncanny X-Men’. Mantenían la colección en lo más alto de las listas de ventas y hacían un trabajo correcto, pero todos los elogios se los llevaba su serie hermana, ‘Wolverine and the X-Men’. ¿Por qué? Pues porque mientras la primera era una serie de mutantes más o menos clásica, la segunda era una bocanada de aire fresco. Gillen contaba buenas historias dentro del canon, pero de originalidad la justa más allá de darle una vuelta de tuerca a este personaje o de inventarse a aquel. Y no es que Gillen sea un mal guionista, porque su ‘Journey into mystery’ es más que correcto y la miniserie ‘AvX: Consequences’ que ha escrito es mejor que la macrosaga que la ha precedido. Lo que pasa es que los mutantes no necesitan más historias de las de siempre, que ya están muy vistas. Hay que salirse del carril y experimentar con algo nuevo.

¿Es Tony Stark? ¿El hijo perdido del Mandarín? ¿Miguel Ángel Muñoz? Con Greg Land nunca se sabe.

¿Qué tiene pensado Gillen ahora en Iron Man? Pues, para empezar, recupera el virus Extremis de la etapa de Warren Ellis y construye una historia que recuerda mucho a las de la Corporación Sublime que escribió Matt Fraction en la Patrulla-X. Aunque en el fondo no sea un mal tebeo, el argumento huele a refrito y, otra vez, es poco original. Pero el principal problema de la colección es que tiene un lastre llamado Greg Land. Voy a hacer de Bruno Kolin y le voy a poner un cero patatero al dibujante. En esta nueva etapa, parece que Tony Stark sea pariente del Mandarín porque tiene algún rasgo oriental. Todos los personajes sonríen como si les estuvieran tirando de las comisuras de los labios y, más que en un cómic, parece que estén en un desfile de moda. Por las posturitas que se gastan, vamos. Por no hablar de que, en muchas ocasiones, el señor Land se limita a calcar algo que encuentra en internet y ya tiene la viñeta dibujada. Dicen las malas lenguas (la mía principalmente) que la gente de Adobe está meditando incluir un filtro en la próxima versión de Photoshop que se llame ‘Greg Land’. Lo siento mucho, pero soy incapaz de encontrarle un solo mérito.

No es Emma Frost. Pero podría serlo. Jamonas clónicas, todas con la misma cara: marca de la casa.

Así que tenemos un guionista algo justito de ideas y a un dibujante malo. No promete demasiado. Yo era de los que estaban cansados de la larguísima etapa de Matt Fraction y Salva Larroca en la colección de Iron Man, pero con un solo mes de sus sucesores ya les empiezo a echar de menos. Es de los primeros tebeos de Marvel Now! que han visto la luz y en este caso no hay duda de que el cambio no ha merecido la pena. Para nada. Si queréis comentar este post, podéis hacerlo pinchando el globo de diálogo que hay junto al título.

2/5 TIPEJOS DE SONRISA ODIOSA

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2 thoughts on “Iron Man – Kieron Gillen y Greg Land

Pues resulta que...

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