Estará loco, pero es nuestro loco

Se cumple un año -equivale a cinco años de Internet- desde que Marvel tuvo la idea de abrir un ratito la puerta del gallinero al zorro y sentarse a ver qué pasaba. Manara presentaba una portada de Spider-Woman en la que Jessica Drew se contorsionaba en una azotea ataviada únicamente con un bodypainting revelador y unas espinas sobaqueras en la peor tradición del traje de gala de Namor.

Spìder-Woman de Manara

Ésta es la que se recuerda pero hay algunas más… euh… sugerentes.

Entre las muchas reacciones que suscitó la portada, finalmente retirada tras la rutinaria polémica en Internet, estaba la de aquellos que se preguntaban si no era precisamente eso lo que buscaba la editorial al encargar un trabajo como ése a un autor como Manara. Ya habían tanteado el terreno con ‘X-Men: especies en peligro’ y parece claro que lo que querían era monopolizar un rato la atención de su público potencial.

DC ha tardado más de una docena de meses en devolverle la jugada a su directo competidor. Desde hace un par de días es el Superman anatómicamente completo de Frank Miller para su ‘Dark Knight III presents: The Atom’ el que centra toda discusión sobre cómic americano.

DKIIIMini900_560f23c5ded7d5.10162826

Una vez que lo veas no podrás dejar de mirar ahí.

Y de nuevo se repite el patrón, logrando incluso convertirse en trending topic, esa copa del meao de la fama efímera de estos tiempos. Algunas de las críticas han sido realmente crueles, haciendo responsable a su evidente mal estado de salud, o a una hipotética enfermedad mental.

A Miller no han tardado en salirle defensores.

Aunque, sin duda, mi argumentación favorita es la de David Rubín:

El Tweet es vehemente, sí, pero el enlace en realidad lleva a una completa reflexión que se guía por un exhaustivo repaso a la carrera de Miller. Y es en ese momento cuando hay que girar el cuello y echar un vistazo a la estantería: ‘Daredevil’ (solo, con Mazzuchelli, con Sienkiewicz, con Romita Jr.), ‘Ronin’, ‘Batman: The Dark Kinght’, ‘Sin City’,’300’… Toda una evolución del género negro al punk que sólo cobra sentido cuando se mira con la perspectiva de los años, como ha hecho Canino con este repaso a sus portadas. Lo siento por los fan-boys inamovibles, pero hace tiempo que sus obras se parecen más a ‘Pudridero‘ que a ‘Los Campeones’.

Tal vez el problema -que no lo es tal- es esperar que Miller sea dócil y repita sus esquemas de éxito, para ofrecer una vez más el rancho estándar que unas editoriales hastiadas lanzan al ganado una vez al mes. Estamos seguros de que no será así. Puede que Miller esté viejo, o que no pase por su mejor momento, pero parece más probable que se lo esté pasando en grande con todo este absurdo al saber que, una vez más, no vas a poder evitar echarle un ojo a su nuevo material.

Te guste o no.

El tebeo de Iron Man que nadie os ha recomendado

En ‘Iron Man 3’ vamos a ver a Tony Stark pasándolas canutas. Stark, el hombre que casi siempre ha estado debajo de la armadura de Iron Man, es especialista en los cómics en caer en desgracia. Los guionistas le han hecho de todo: le han quitado sus empresas varias veces, le han hecho alcohólico, le han postrado en una silla de ruedas, le han borrado el cerebro, le han matado y sustituido por una versión más joven (no preguntéis, fue en los 90). Algunos de esos tebeos están recogidos en la amplia selección que hizo la gente de Gencomics hace unos días.

Hay una etapa de la colección del personaje que no suele mencionarse entre los tebeos recomendables del Vengador Dorado, para mí de forma injusta. Probablemente tenga que ver con que no se ha reeditado material de esa época en España, quedando como única edición española la que hizo Forum en grapa, en los 80. Ni siquiera pueden leerse estos tebeos, de momento, en esa maravilla que se ha inventado Marvel que es el Digital Unlimited. Más de 10.000 tebeos de todas las épocas en tarifa plana por unos 45 euros al año.

(ACTUALIZACIÓN 29/04/13: Precisamente esta semana Marvel va a incluir en el Unlimited estos cómics, alguien me lee en Nueva York)

Cuatro años después de publicarse ‘El demonio en la botella’, la historia de la primera crisis alcohólica de Tony Stark, el guionista Dennis O’Neil repitió la jugada y subió la apuesta. El planteamiento es parecido en ambas historias: si David Michelinie usó a Justin Hammer para presionar y casi hundir a Stark, O’Neil inventaría a Obadiah Stane para cumplir la misma función.

Por mi mala cabeza, todo por mi mala cabeza

En realidad, si leemos la historia de la primera crisis alcohólica, veremos que tampoco hay para tanto. El alcoholismo de Stark es una trama secundaria que va cobrando importancia hasta acabar estallando y resolviéndose en un par de números. Lo que Stane hizo con Stark sí que le hundió de verdad en la miseria: primero le quitó su identidad superheroica, después su empresa y su fortuna, para acabar dejándole en la calle, alcoholizado y arruinado. La armadura pasó a manos de James Rhodes, que sería Iron Man durante más de 30 números y protagonizaría eventos importantes como las Secret Wars o el nacimiento de los Vengadores de la Costa Oeste. El antaño playboy Tony Stark acabaría viviendo en la calle, gastando sus últimos dólares en bebida y casi muriendo de hipotermia. El desenlace de la caída de Stark recuerda bastante al ‘Born again‘ de Frank Miller… que es un tebeo publicado dos años más tarde.

Al que no le guste el vino es un animal

Evidentemente, Stark se acabaría recuperando en todos los sentidos: se rehabilitaría de su adicción (y no volvería a beber hasta ‘Miedo encarnado‘), crearía una nueva empresa y una nueva armadura. Pero durante un año real entero, doce números, fue cayendo más y más bajo hasta tocar fondo. Ver al protagonista de una colección arrastrarse por el fango durante tanto tiempo no es algo frecuente.

Y, además de ver cómo Stark se destroza la vida, en estos cómics también encontramos lo que debe haber en un tebeo de superhéroes clásico: villanos y mamporros. Bola de Trueno, Firebrand, Vibro o incluso el Mandarín se pasean por la colección durante esta época, con la omnipresente sombra de Obadiah Stane persiguiendo a Stark hasta el enfrentamiento final entre ambos, en el número 200 americano. A algunos de los oponentes de James Rhodes en esta etapa, como los Hermanos Grimm o Termita, casi mejor los obviamos.

No se sabe si es el Mandarín o va disfrado para el Orgullo Gay

Que esta etapa sea la sucesora de la mejor época de Iron Man, la de Michelinie y John Romita Jr, no ayuda a que haya tenido mayor difusión. Cuando te acostumbras al caviar, las croquetas se las echas al perro. Pero Dennis O’Neil fue uno de los grandes en su tiempo y el dibujo de Luke McDonnell, aunque no sea el mejor de sus contemporáneos, cumple bien y es resultón. Quizá alguien se acordara de estos tebeos cuando se estrenó la primera película del Vengador dorado, por aquello de que el villano era en ambos casos Obadiah Stane. Si tenéis la oportunidad de leer estos cómics, empezad por el Iron Man 163 americano (el 17 de la primera serie de Forum): son 37 episodios a los que merece la pena echarles un ojo, porque probablemente pocas veces hayáis visto a un superhéroe tan hundido como lo está aquí Tony Stark, el Hombre de Hierro.